EL INFIERNO DE HISASHI OUCHI

Lo que le paso a Hisashi Ouchi cuando recibió altas dosis de radiación te dejará aterrado

En la localidad de Tokai-mura en la prefectura de Ibaraki, Japón se encuentra una planta de energía nuclear que causo un accidente que ha quedado documentado en la historia para el terror de todos nosotros.


El lugar de la tragedia


¿Y si se riega el uranio?

La central nuclear nipona ha tenido dos accidentes, en 1997 se produjo un incendio en la planta de procesamiento de desperdicios de baja radioactividad, a las 18:04 hubo una explosión que expuso a 37 trabajadores a niveles de radiación ligeramente superiores a los normales, algo así como exponerse todo el día en la playa sin protector solar.

Pero nuestra perturbadora historia se centra en el segundo accidente el 30 de septiembre de 1999 cuando debido a una sobrecarga de uranio se produjo escape de radiación a toda la zona alcanzando niveles entre 15 000 y 40 000 veces el límite permisible para la vida.

Se contaminaron ríos, tierras y a 49 personas con daños de gravedad por exposición a la radiación, entre ellos, Hisashi Ouchi, nuestro lamentable protagonista.


El horror de la muerte de Hisashi

Hisashi Ouchi uno de los trabajadores de la planta recibió los vapores directos del uranio antes de poder huir a tiempo del incidente. Cuando llegó al hospital todavía podía hablar antes de que los doctores lo sedaran por su bien ya que sabían la pesadilla que se venía.

Comencemos con el diagnóstico del desafortunado Hisashi que lo mantuvieron vivo por 83 días después de haber recibido radiación:

Perdió casi toda la piel de su cuerpo debido a las quemaduras

Sus órganos internos fueron dañados de manera severa

Sus glóbulos blancos murieron en su totalidad

Su ADN quedo como pedazos de cristal fragmentado


El inicio de la pesadilla de Hisashi ingresando al hospital

Se estima que el Sr. Ouchi perdía 20 litros de fluidos diarios y los doctores perdidos en la materia (No te enseñan clases especializadas de radiación masiva en la universidad de medicina) hacían lo posible por mantenerlo vivo a pesar de que su ADN estaba completamente dañado y su cuerpo se desintegraba literalmente, sus órganos no podían mantenerse sólidos y se derretían en una sopa orgánica.


La radiación destruye las estructuras celulares del cuerpo

El 21 de diciembre de ese año murió cuando su corazón por fin fallo de manera irremediable, el consuelo que nos queda es saber que durante los 83 días de horror extremo Hisashi estuvo en coma inducido y nunca llego a despertar. Murió a los 35 años.

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